Un grupo de jóvenes pertenecientes a Chobentú aragonesista se ha pasado las últimas dos semanas recorriendo los carriles bici de Zaragoza. Lo que les ha servido para confeccionar un decálogo en el que figuran algunos “puntos negros” de la red. Cada uno de ellos supone una llamada de atención para el consistorio, que debería encargarse de solucionarlos para evitar riesgos.
Este grupo de jóvenes de CHA exige al Ayuntamiento de Zaragoza que tome buena nota del documento que ha elaborado y que lo aproveche para solventar los problemas que arrastra la red de carriles bici de la ciudad. Los puntos negros que han detectado son variados, pero todos inciden en la seguridad de los usuarios: Por ejemplo el de la discontinuidad en la pintura en cruces y problemas de visibilidad, lo que acarrea, “una gran peligrosidad para los conductores, los peatones y también para los ciclistas”, subrayó el portavoz de este colectivo, Álex Ibáñez.
Acceso desde la calzada
En su análisis también han detectado que en algunas estaciones de bicicletas, el acceso para cogerlas y dejarlas se hace desde la propia calzada, lo que puede ocasionar atropellos. Además, se han percatado de que determinadas zonas de aparcamiento de las bicis ocupan espacios de carga y descarga, o lugares reservados al estacionamiento de vehículos.
Chobentú aprovecha a su vez este análisis de los carriles para denunciar el estado de conservación que se realiza por parte del consistorio zaragozano. En este aspecto, ha localizado puntos en los que presentan hundimientos, o que no tienen continuidad y quedan cortados sin señalización y no llevan a ninguna parte. En otras ocasiones, las zonas de circulación para ciclistas ven alteradas sus dimensiones, estrechándose sin previo aviso. Por otra parte, estos jóvenes aseguran que falta señalización en las zonas de obras y que en algunos puntos cortados no se ofrecen alternativas para el paso de los ciclistas.
Ibáñez indicó que “los usuarios de bicicletas no están bien considerados, y a la hora de diseñar los carriles no se les escucha ni se garantiza su seguridad”. Algo que en su opinión es una “injusticia”. Por este motivo, dijo, “es necesario aumentar la seguridad y mejorar la convivencia con el resto de usuarios de la calle, aumentar el número y la calidad de los carriles, para conseguir la ciudad de las bicis que a todos nos gustaría tener”.
Además de una mejora sobre el terreno para facilitar la circulación y la movilidad de los ciclistas, Chubentú aprovecha este detallado informe para pedir al Ayuntamiento de Zaragoza que informe “más y mejor” sobre la normativa de la bicicleta a los usuarios de este medio de transporte. “Esto sería muy importante porque con una formación adecuada mejoraría notablemente la convivencia entre todos los ciudadanos”, dijo Ibáñez. Para este grupo Zaragoza se ha convertido en poco tiempo en la ciudad de las bicis. Aunque lamenta que todavía faltan muchas zonas a las que no llega el carril, apostaron por seguir promocionando el uso de este medio de transporte. “Los ciclistas son la parte más frágil del tráfico así que se deben incrementar las medidas de protección”, explicaron.
